El rol de los gobiernos regionales y la ciudadanía en los proyectos de infraestructura: una agenda compartida para el desarrollo

Una carretera puede reducir horas de viaje. Un hospital puede acercar servicios de salud a miles de personas. Un sistema de agua puede transformar la vida de una comunidad. La infraestructura tiene el potencial de cambiar el futuro de una región, pero para que ese potencial se convierta en una realidad no basta con construir una obra.

Hoy, la ciudadanía también espera que los proyectos se desarrollen con transparencia, diálogo y una gestión capaz de responder a las necesidades de cada territorio. Así lo evidencia un estudio nacional de la iniciativa Saber para Crecer, realizado en ocho regiones del país, que revela cuáles son las principales expectativas de los ciudadanos frente a las inversiones en infraestructura.

Aunque cada región tiene prioridades distintas, todas coinciden en un mismo mensaje: el desarrollo no depende únicamente de la obra, sino también de cómo se planifica, se comunica y se ejecuta.

Áncash: la confianza empieza con información clara

En Áncash, la infraestructura es el tipo de inversión con mayor respaldo ciudadano. Sin embargo, ese apoyo viene acompañado de una expectativa muy concreta: el 85,4% considera indispensable que exista información clara antes del inicio de los proyectos.

La participación también ocupa un lugar importante. El 74,2% considera esencial que exista diálogo con las comunidades antes de tomar decisiones, mientras que el 89,9% confía más en las organizaciones ciudadanas que en otras instituciones. En contraste, solo el 23,6% afirma confiar mucho en la capacidad del gobierno regional para gestionar grandes proyectos.

Cuando se consulta por las razones para preferir empresas peruanas, el 44,4% menciona la generación de empleo y proveedores locales. En materia ambiental, la principal preocupación es la calidad del agua cerca de actividades extractivas, mencionada por el 83,1% de los encuestados. Además, hasta el 38% considera que todos los aspectos evaluados son igualmente importantes al momento de desarrollar infraestructura.

Apurímac: desarrollo con transparencia y cuidado del agua

En Apurímac, el respaldo a la infraestructura también es amplio, pero la ciudadanía deja claro que la información debe llegar desde el inicio. El 88% considera que debe existir información clara y comprensible antes de que los proyectos avancen, siendo uno de los porcentajes más altos entre las regiones evaluadas.

El diálogo previo con las comunidades es considerado importante por el 70% de los encuestados, mientras que el 86% deposita mayor confianza en los grupos ciudadanos. En cuanto a la gestión pública, el 20% señala confiar mucho en la capacidad del gobierno regional para ejecutar proyectos de gran envergadura.

Respecto a la preferencia por empresas peruanas, el 43% la asocia con una mayor generación de empleo y oportunidades para proveedores locales. La principal expectativa ambiental está vinculada con la gestión del agua, aspecto señalado por el 80% de la población.

Arequipa: participación para construir confianza

En Arequipa, la ciudadanía respalda los proyectos de infraestructura, pero considera que estos deben desarrollarse sobre bases sólidas. Entre el 71% y el 79% considera que debe existir transparencia antes del desarrollo de los proyectos, dependiendo del tipo de inversión.

Además, el 72% considera necesario promover el diálogo temprano con las comunidades involucradas y el 87% manifiesta mayor confianza en las organizaciones ciudadanas. Solo el 18% expresa confiar mucho en la capacidad del gobierno regional para administrar grandes proyectos.

El 45% asocia la preferencia por empresas peruanas con una mayor generación de empleo local. En el ámbito ambiental, la principal preocupación está relacionada con la protección del entorno. Asimismo, hasta el 37% considera que todos los factores evaluados tienen la misma importancia.

Cajamarca: impulsar el desarrollo sin descuidar el territorio

En Cajamarca, la infraestructura cuenta con un amplio nivel de aceptación, pero la población considera que la transparencia debe ser parte del proceso desde el inicio. El 78% de los ciudadanos considera indispensable disponer de información clara antes del desarrollo de los proyectos y el 73,5% resalta la importancia del diálogo temprano.

Las organizaciones ciudadanas concentran el mayor nivel de confianza, con un 87,9%, mientras que el 14,4% señala confiar mucho en la capacidad del gobierno regional para gestionar proyectos de infraestructura.

El 44,4% indica que la principal razón para preferir empresas peruanas es la generación de empleo y proveedores locales. En materia ambiental, la principal preocupación es la protección de las cabeceras de cuenca, mencionada por el 78,8% de los encuestados. Además, hasta el 38,6% considera que todos los aspectos evaluados son igualmente importantes.

Cusco: infraestructura que dialogue con el territorio

En Cusco, la infraestructura recibe el mayor respaldo entre los distintos tipos de inversión evaluados. Para la ciudadanía, el desarrollo de estos proyectos debe ir acompañado de información transparente y espacios de participación. El 74% considera fundamental contar con información clara antes del desarrollo de los proyectos y el 70% destaca la importancia del diálogo previo con las comunidades.

El 85% manifiesta confiar más en las organizaciones ciudadanas. Asimismo, el 47% señala que la principal razón para preferir empresas peruanas es la generación de empleo y oportunidades para proveedores locales.

En el ámbito ambiental, la principal preocupación está relacionada con la protección del patrimonio cultural y natural, aspecto mencionado por el 75% de la población. Además, hasta el 40% considera que todos los factores evaluados deben atenderse simultáneamente.

La Libertad: el empleo local como prioridad

En La Libertad, la infraestructura mantiene el mayor nivel de aceptación entre las inversiones evaluadas. Para la ciudadanía, la transparencia sigue siendo uno de los principales requisitos: el 75,2% considera indispensable contar con información clara antes de desarrollar los proyectos y el 60% señala que el diálogo temprano es una condición importante.

Las organizaciones ciudadanas alcanzan un nivel de confianza de 81,6%, mientras que el 22,4% afirma confiar mucho en la capacidad del gobierno regional para gestionar proyectos de infraestructura.

El 51% considera que la principal ventaja de las empresas peruanas es la generación de empleo y proveedores locales, el porcentaje más alto entre las regiones analizadas. En materia ambiental, el 71,2% prioriza una mayor protección ambiental en zonas afectadas por la minería ilegal.

Moquegua: amplio respaldo, pero también mayores expectativas

Moquegua registra uno de los mayores niveles de respaldo hacia la infraestructura, alcanzando el 98%. Sin embargo, ese apoyo no significa que la ciudadanía deje de exigir mejores procesos.

El 74% considera que debe existir información clara antes del desarrollo de los proyectos y el 68% destaca la importancia del diálogo temprano con la ciudadanía.

Las organizaciones ciudadanas son las instituciones con mayor confianza, alcanzando el 91%. Por otro lado, el 31% señala confiar mucho en la capacidad del gobierno regional para gestionar grandes proyectos.

El 40% asocia la preferencia por empresas peruanas con la generación de empleo y proveedores locales. En el ámbito ambiental, el 77% prioriza la protección de los recursos naturales. Además, hasta el 42% considera que todos los aspectos evaluados son igualmente importantes, el porcentaje más alto entre las regiones estudiadas.

Piura: desarrollo con transparencia y gestión responsable

En Piura, el 97% respalda la infraestructura como el principal tipo de inversión para el desarrollo regional, reflejando un amplio consenso sobre su importancia.

Ese respaldo, sin embargo, está acompañado de expectativas claras. El 77% considera indispensable la transparencia antes del inicio de los proyectos y el 71% resalta la importancia del diálogo temprano con las comunidades.

Las organizaciones ciudadanas alcanzan un nivel de confianza de 83%, mientras que el 17% afirma confiar mucho en la capacidad del gobierno regional para gestionar proyectos de infraestructura.

El 36% considera que la principal razón para preferir empresas peruanas es la generación de empleo y proveedores locales. En cuanto al componente ambiental, el 83% prioriza una gestión responsable de los recursos naturales. Además, hasta el 39% considera que todos los aspectos evaluados deben abordarse de manera conjunta.

Un desafío compartido para construir desarrollo

Los resultados de las ocho regiones muestran un patrón claro. Aunque cada territorio tiene prioridades particulares, la ciudadanía coincide en que la infraestructura debe ir acompañada de transparencia, diálogo, una gestión pública eficiente, beneficios para las economías locales y un compromiso con el ambiente.

En ese escenario, los gobiernos regionales tienen un rol clave para generar confianza, facilitar la participación y asegurar una adecuada ejecución de los proyectos. Al mismo tiempo, las comunidades se consolidan como actores fundamentales para que las inversiones respondan a las necesidades y expectativas de cada territorio.

Más que elegir entre crecimiento económico, empleo, participación ciudadana o protección ambiental, los ciudadanos esperan que todos estos elementos avancen juntos. Ese parece ser, según el estudio, el principal desafío para el desarrollo de la infraestructura en el país.

Sobre Saber para Crecer

Saber para Crecer es una iniciativa de información y sensibilización que busca fortalecer la transparencia, la sostenibilidad y la participación ciudadana en los principales sectores productivos del Perú, a través de datos accesibles, comunicación clara y espacios de diálogo. La iniciativa promueve una participación cívica informada y una gestión responsable en todo el país. Más información en saberparacrecer.org.

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